LAS RECETAS DE SUSANA
Pudding Individual de Alcauciles con Huevo
Un delicioso pudding de alcauciles donde los corazones tiernos se combinan con un batido de huevo y un toque de manteca y leche, resultando en un plato delicado, elegante y lleno de sabor mediterráneo. Ideal como entrada o plato ligero, ¡perfecto para sorprender en tu mesa!
Ingredientes (4 porciones individuales)
4 alcauciles (alcachofas)
4 huevos
Jugo de 1 limón
Aceite de oliva extra virgen (para saltear y enmantecar los moldes)
Harina (cantidad necesaria)
50 ml de leche
50 g de manteca
Sal y pimienta al gusto
Preparación Paso a Paso
Preparar los alcauciles
Quitar las hojas externas más duras de los alcauciles y recortar el tallo posterior, conservando la parte más tierna.
Cortar los alcauciles en gajos y sumergirlos en agua con jugo de limón para evitar que se oxiden.
Hervir los gajos hasta que estén tiernos, escurrir y secar con papel absorbente.
sofreir los alcauciles
saltear los alcauciles condimentando hasta cuando estén dorados y bien cocidos.
meter los alcauciles a una batidora con los huevos ,la leche y moler
Preparar los moldes individuales
Enmantecar generosamente moldes para pudding individuales y enharinar.
rellenar cada molde co mo si fueran flanes y cocinar a bano maria
rellenar los moldes
rellenar cada molde como si fueran flanes y cocinar a bano maria
Hornear
Hornear a 180 °C durante 15–20 minutos o hasta que el compuesto estén completamente cuajados y comience a dorar por encima
Dejar reposar unos minutos antes de desmoldar.
Consejos
Puedes hacer una salsa de 4 quesos para la base
Acompaña con una ensalada fresca o un toque de salsa de limón y aceite.
- Resultado
Cada pudding individual queda con una textura suave y cremosa,
UN BUEN VINO PARA ACOMPAGNAR
Maridaje para el Pudding de Alcauciles
El alcaucil (alcachofa) es famoso por ser un "desafío" para los sommeliers, ya que contiene cinarina, una sustancia que suele dar un toque dulce metálico al vino. Para equilibrarlo, necesitamos vinos con buena acidez y frescura.
Verdicchio (Las Marcas):
Por qué: Es un blanco seco, ligero y con un toque almendrado. Su acidez natural corta la cremosidad del huevo y la manteca del pudding, limpiando el paladar sin pelearse con el sabor del alcaucil.
Soave (Véneto):
Por qué: Es un vino elegante y floral. Al ser suave y equilibrado, acompaña la textura delicada del pudding sin opacarlo. Es la opción más segura y armoniosa.
Frascati (Lacio):
Por qué: Si buscas algo más frutal, el Frascati tiene esa frescura cítrica que actúa de forma similar al chorrito de limón que usas en la receta, realzando el sabor del plato.
Nos vemos en la proxima receta !

